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Este septiembre no vuelvas a la rutina, vuelve a ti

31 ago
4 min de lectura

Septiembre siempre ha tenido algo de comienzo.

Aunque el calendario nos diga que el año empezó en enero, para muchas personas es ahora cuando comienza de verdad: vuelve el trabajo, los horarios, las obligaciones, las agendas llenas y esa sensación de que tenemos que recuperar de golpe todo lo que dejamos en pausa durante el verano.


Nos hablan de volver a la rutina como si necesariamente fuera algo positivo. Como si organizarse, recuperar los horarios y ponerse al día tuviera que sentarnos bien.

Pero ¿qué sucede cuando la rutina a la que volvemos es precisamente la que nos estaba agotando?


Quizá septiembre no debería consistir únicamente en volver a levantarnos temprano, organizar la casa, recuperar el ritmo de trabajo y atender todo lo pendiente. Quizá, antes de volver a hacerlo todo, deberíamos preguntarnos cómo estamos nosotras.


¿En qué momento dejaste de estar en tu propia agenda?


Quiero confesarte algo: yo también tengo muchos frentes abiertos.

Soy psicóloga, terapeuta, emprendedora, dirijo proyectos, acompaño a otras mujeres y, como tú, tengo una vida personal, responsabilidades y días en los que siento que no llego a todo.

A veces estamos tan ocupadas respondiendo a lo que los demás necesitan que dejamos de escuchar lo que ocurre dentro de nosotras. Continuamos funcionando, pero ya no sabemos si estamos bien. Cumplimos, resolvemos, cuidamos, trabajamos y seguimos adelante porque pensamos que no podemos detenernos.

Hasta que el cuerpo comienza a hablar.

Puede hacerlo a través del cansancio, la tensión muscular, los problemas digestivos, el insomnio, la irritabilidad, la dificultad para concentrarnos o esa sensación de estar siempre en alerta, incluso cuando aparentemente no está pasando nada.

No siempre nos detenemos a escuchar estas señales. Muchas veces las normalizamos porque creemos que forman parte de la vida adulta, de la edad, de la menopausia, del trabajo o de tener demasiadas responsabilidades.

Pero vivir permanentemente agotada no debería convertirse en nuestra normalidad.


Volver a ti no significa abandonar tus responsabilidades


Cuando hablo de “volver a ti” no me refiero a desaparecer durante una semana, dejarlo todo o transformar completamente tu vida.

Tampoco quiero añadir otra obligación a tu lista.

Volver a ti puede comenzar con algo mucho más pequeño: detenerte unos minutos, escuchar tu cuerpo, reconocer qué te está sobrepasando y recuperar algunas herramientas que te ayuden a sentirte más segura y presente en tu propia vida.

A veces creemos que para encontrarnos mejor necesitamos realizar grandes cambios. Esperamos a tener más tiempo, más energía o el momento perfecto para empezar. Sin embargo, ese momento casi nunca llega.


Como psicóloga, he visto muchas veces que lo pequeño que mantienes transforma mucho más que lo perfecto que abandonas.

No necesitas hacerlo todo bien. Necesitas encontrar algo que sea posible para ti y que puedas sostener también cuando la vida vuelva a llenarse.


El estrés no empieza cuando ya no puedes más


Uno de los problemas del estrés es que podemos acostumbrarnos a vivir con él.

El cuerpo va enviando pequeñas señales, pero continuamos. Dormimos peor, pero continuamos. Nos sentimos más irritables, pero continuamos. Dejamos de disfrutar, pero continuamos. Nos cuesta desconectar, pero seguimos diciéndonos que ya descansaremos cuando termine esta semana, este proyecto o este mes.


Hasta que llega un momento en el que el cuerpo nos obliga a parar.

Por eso es tan importante aprender a reconocer nuestro propio semáforo de alerta antes de llegar al rojo.

La ansiedad y el estrés no son siempre enemigos que debamos silenciar. En muchas ocasiones son mensajeros. Nos están diciendo que algo necesita ser atendido, que llevamos demasiado tiempo sosteniendo más de lo que podemos o que hemos perdido el contacto con nuestras propias necesidades.

Escuchar ese mensaje no significa resignarse a vivir con ansiedad. Significa comprender qué está sucediendo para poder empezar a responder de una manera diferente.


Cinco días para comenzar a salir del estrés


Con esta intención he creado el reto gratuito:

“No vuelvas a la rutina, vuelve a ti”.


Será un recorrido de cinco días para empezar a salir del estrés sin recurrir automáticamente a la medicación y recuperar recursos que te ayuden a regularte en tu día a día.

No pretende sustituir un tratamiento médico o psicológico cuando sea necesario. Es un espacio para aprender a escucharte, comprender mejor lo que te sucede y empezar a construir una forma de cuidarte más consciente y sostenible.


Durante los cinco días trabajaremos sobre:

  • Las señales con las que tu cuerpo te avisa de que está llegando al límite.

  • La ansiedad y lo que puede estar intentando comunicarte.

  • Los pensamientos, hábitos y patrones que mantienen activo tu estrés.

  • Herramientas sencillas para regularte cuando sientes que todo te supera.

  • La creación de tu propia brújula de bienestar, adaptada a ti y a tu vida real.


No quiero que termines el reto con una lista de cosas que “deberías” hacer.

Quiero que termines conociéndote un poco más, comprendiendo mejor tus señales y teniendo recursos concretos a los que puedas volver cuando vuelvas a sentir que te estás perdiendo entre todas tus obligaciones.


Un reto pensado para la vida real


El reto se realizará del 21 al 25 de septiembre a través de WhatsApp.

Cada día recibirás una clase que podrás seguir a tu ritmo y en el horario que te resulte posible. Tendrás ejercicios prácticos, audios, meditaciones, vídeos, plantillas, pequeños rituales y recursos que podrás conservar y utilizar más adelante.

No necesitas tener conocimientos previos ni conectarte a una hora determinada. Tampoco necesitas disponer de una mañana entera.

Solo te pediré que durante cinco días te reserves un pequeño espacio.

No para cumplir conmigo.

Para encontrarte contigo.


Antes de volver a correr, pregúntate hacia dónde vas


Septiembre puede volver a llenarse rápidamente de horarios, objetivos y responsabilidades. Pero este año quiero proponerte algo diferente.

Antes de volver a la rutina, vuelve a preguntarte qué necesitas.

Antes de llenar tu agenda, comprueba si tú estás dentro de ella.

Antes de exigirte recuperar el ritmo, escucha el ritmo que realmente puede sostener tu cuerpo.

No podemos evitar todas las dificultades, pero sí podemos aprender a reconocer cuándo nos estamos alejando de nosotras mismas y encontrar el camino de vuelta.


Quizá no necesites una vida completamente nueva.

Quizá necesites volver a habitar la que ya tienes.


Del 21 al 25 de septiembre quiero acompañarte a dar los primeros pasos.

El reto es completamente gratuito y puedes inscribirte aquí:

Este septiembre, no vuelvas únicamente a los horarios, las prisas y las obligaciones.

No vuelvas a la rutina. Vuelve a ti.

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